Buscando a Hinchonen

Tuesday, January 02, 2007

2007 The Odyssey

Feliz Año Nuevo le deseo a todo el mundo. El profeta os guarde.

Este nuevo año se presenta lleno a reventar de retos, problemas a resolver, escalones que subir, pendientes que escalar. Es un año en el que mucho de los conceptos en los que se ha asentado mi vida van a cambiar, y tengo la sensación de que aunque las consecuencias puedan ser dolorosas, farragosas, desesperantes incluso, se verán claramente compensadas por la sensación de retomar el timón del barco de mi existencia.

La enseñanza más excelsa del profeta es precisamente una que apenas encontraría adeptos entre nuestro coetáneos y congéneres: "yo estaré en tu vida siempre que me necesites, pero cuando no lo hagas sabré hacerme a un lado". No hemos nacido para la hinchazón sin sentido, para la sinrazón del fracaso, sino para que nos sea revelada la verdad tras los tropezones, golpetazos y sinsabores de nuestra atribulada existencia.
La eterna pregunta es ¿y qué pasará si caigo? Y la respuesta es impepinable: te hincharás. Pero te hincharás si quieres volver a levantarte. Si no, te hundirás, te apagarás, adorarás falsos dioses o te dejarás engañar por el minuto de felicidad que lo exógeno te proporcione. Hay que aceptar el misterio de la Hinchazón. Con la experiencia y el esfuerzo, la hinchazón irá a menos, pero cuando por circunstancias fuera de tu control la vida te golpee, será la hinchazón la cura, el camino, el doloroso tránsito a un mañana mejor.

Y si, una de las claves de este misterio es agarrar el timón. No hay nada peor que verse zarandeado por los vaivenes de la existencia sin voz ni voto, hinchado si esperanza porque no tenemos fuerza para cambiar el signo del presente. El miedo se vence con coraje, el coraje supone asumir la verdad del triunfo o el fracaso, y del coraje brota la libertad, porque ser libre es decidir sabiendo que, pase lo que pase, estamos preparados para seguir peleando cuando acontezca...

Espero que el Año os sea propicio. Seguiremos en la pelea de una forma u otra, con mayor o menor tesón: "Retroceder nunca, retirarse, jamás"

Un saludo,
Melyave

Thursday, December 28, 2006

De Vuelta

Después de muchos meses (casi se pueden contar como años) estoy de vuelta para rendir pleitesía al todopoderoso Hinchonen. ¿Y por qué? os preguntareis. Yo también me lo pregunto. Sin lectores, sin público que me lea esto es una suerte de onanismo literario que ni siquiera me satisface plenamente, pero creo que es una tarea inacabada que debo retomar, igual sale algo interesante.
Decía el sabio que necesitamos testigos de nuestra vida, de las cosas que hacemos, porque sin ellos nuestra vida no tiene sentido. Reconocimiento profesional, social, personal, no son otra cosa que demostraciones de nuestra imperecedera necesidad de ser aceptados, aplaudidos, alabados... os simplemente no ignorados.
Reconozco que a veces me siento ignorado. En el mundo que hemos construido, casi todo va demasiado deprisa y corremos de un lado a otro intentando completar decenas de tareas distintas que en muchos casos nos autoimponemos. Somos ratones en una jaula de cristal a la que podemos asomarnos cuando paramos de correr y nos hacemos a un lado. No tenemos tiempo para casi nada y casi nadie que no seamos nosotros mismos.
En mi subnick he escrito durante un tiempo que estamos en la "Era de los Egoístas" y es fácilmente constatable. Probablemente el ser humano no esté preparado para la vida que la tecnología y los avances sociales nos traen, el cambio ha sido demasiado rápido. La adaptación es un hecho pero los desajustes son cada vez mayores, lo que incrementa el número de problemas de tipo social: sentimentales, de felicidad laboral, de interrelaciones personales...

Pero me estoy yendo por los cerros de Sierra Espuña y no es lo que pretendía. El blog está de vuelta y las enseñanzas del maestro de nuevo serán reveladas.

Que el Profeta os ilumine en el valle de las sombras.
Saludos

Thursday, April 28, 2005

Jugando a Pensar

Hola a todos (esto es muy optimista, supongo que me leéis 2 o 3, y a veces). Vuelvo a este mi cuaderno de alabanza a Hinchonen después de varios meses y con muchas cosas que contar. Sin embargo, y dado que me encuentro en una crisis de fe, en un bache que me lleva a estar flirteando con los delgados tentáculos de la depresión, voy a escribir sobre... escribir.

Estaba pensando hace unos instantes lo triste que es estar escribiendo esto sabiendo que durante los próximos días nadie lo leerá, nadie se preocupará de tus inquietudes, estas letras quedarán solas en este apartado rincón de la red. Te planteas si tiene sentido escribir para leerte: lo cierto es que no. En primera instancia te desahoga, te libera de la cárcel que los rayos de sol decoran por las mañanas y los rayos de la Televisión de la sala de estar por la noche. Te puede reconfortar pero, una vez pasado ese efecto de autoengaño te encuentras frente a lo absurdo de semejante comportamiento. Sólo he entendido por qué hay gente que escribe en su diario cuando, muchos años después de escribir 2 o 3 páginas (no aguanté más), lo releí: entonces sí que tiene sentido porque eres como el lector ajeno al autor, una especie de esquizofrenia temporal se apodera de tus sensaciones ya que recuerdas que lo has escrito, vagamente, pero no sientes que esa persona seas tu, ya no.

Sí, perdonadme, esta reflexión es aburrida y se aleja de las enseñanzas del Maestro. Él me ha enseñado que pase lo que pase, siempre merece la pena seguir adelante y tener ilusión por el día siguiente. Pero, ¿acaso no dudó incluso el propio Cristo de la enseñanzas y promesas de su padre? Pues imaginaos yo que no puedo curar, y al que ni siquiera le lavan los pies (desde pequeño, nada. Supongo que es un premio que hay que ganarse).

Anoche me recordó un buen amigo algunas de las teorías que recopilé en los tiempos en que empecé a descubrir al Maestro. Creo que pueden aportar un toque nostálgico y revelador a este blog un tanto olvidado. En la próxima edición, las recuperaré para vosotros (seais 2 o 3...)

Hasta pronto

Friday, February 04, 2005

Un Mundo Aparte

Hola de nuevo. Me ha costado volver pero al fin me he animado. Todo es cuestión de dejarse llevar por el microimpulso adecuado en el instante preciso...y te conectas para empezar a escribir.

En mi introducción al mundo de Hinchonen os conté algunas cosas sobre tan resaltable figura, su leyenda, el mito y su origen. Dejé a medio la narración de la leyenda que tal vez más exponga de su figura, de su esencia...
...los dioses no estaban de acuerdo con su forma de tratar a los débiles seres humanos así que decidieron emprender una charada entorno suyo para hacerle claudicar en sus posiciones y que entendiera lo patético de la existencia humana. En concilio, acordaron que Hinchonen sufriera todo tipo de desegracias (las que un dios podía sufrir) para que comprendiese que ser humano no guardaba gloria alguna, ni era digno de ser respetado, no al menos como este dios planteaba.

Toda una serie de desdichas le acontecieron: el amor que entregó honestamente a la diosa Atapanahua fue traicionado por ésta debido a la confabulación para lograrlo del resto de los dioses; antes de esto, uno de sus hijos murió en el útero materno sin razón alguna y para desconcierto del dios, que jamás había concebido posible que esto le ocurriera a un deidad como él.
Sus intentos, de buena Fe, para ayudar a los humanos eran alterados en las más mínimas notas para dar lugar a desastrosas consecuencias que le hicieron ser muy temido: tan lejos de lo que él pretendía. Se cuenta que construyó una enorme e insumergible pasarela para unir los dos extremos de un caudaloso delta y que una enorme ola engulló a los inocentes que por ella caminaban, contra toda lógica y ante la sorpresa de Hinchonen. Sus acciones eran sistemáticas saboteadas de un modo apenas perceptible, lo que conllevó al dios a creer que erraba en sus acciones y lo convirtió en un ser desdichado que vagaba por el mundo con pena, lamento y soledad.

Un buen día vagaba por un pedregoso camino con las manos tras la espalda y la frente baja cuando observó a lo lejos a un hombre que caminaba sonriente y se dirigía en su dirección al punto de cruzarse unos minutos después. Observando la expresión del dios, este hombre se detuvo y se interesó por aquel hombre tan silencioso y alicaido. Sorprendido porque no le temiera ni le reconociera en su figura humana, le agradeció su interés y parlamentaron horas y horas hasta que el lacerante sol fue solo una mancha naranja en el horizonte, y el calor dejó paso a la fresca cortina que acompaña a la luna. Áquel hombre explicó al dios sus desdichas sin perder la sonrisa y el buen humor, y fue la inesperada inspiración para retomar su objetivo que Hinchonen necesitaba. Áquel hombre se convirtió en su discípulo y desde entonces se le conoce como Inflesku.

Hinchonen y su cohorte de seguidores dedico su tiempo a aquellas personas que ante un evento desdichado, o muchos en ocasiones, pierden la esperanza en que el mañana puede ser mejor. En su recuerdo y mayor gloria, los que seguimos sus pasos aún sin encontrarle, cuando sufrimos los imponderbales del tiempo, de la vida, de nuestra relación con el prójimo decimos "Hinchonen está con nosotros".

El discípulo de Hinchonen busca "un mundo aparte" y se debate entre la nostalgia y la tristeza, por un lado, y la esperanza, del otro.

Una vez explicado el origen de Hinchonen, en posteriores escritos presentaré mis reflexiones en el arduo camino que buscarlo me ha hecho seguir.

Hasta la vista y que Hinchonen os acompañe

Monday, January 10, 2005

El Origen de Hinchonen

Hola a todos (sobre todo a mis amigos que serán los que me lean :D). Hoy mismo, y por intermediación de un buen amigo, he conocido sobre los placeres del blogger y me he decidido a escribir sobre mi vida, mis experiencias, tratando de guiarme por el todopoderoso Hinchonen pero sin caer en el fanatismo.

Para los que desconozcais al nunca en demasía alabado Hinchonen, deciros que es una deidad, un mago, un hechicero tal vez en algún momento primigenio. Es una deidad buena, aunque de bueno algunos pueden llamarlo tonto. No es vengativo aunque tiene cierta tendencia a inundarte con su influencia y todos, leedlo bien, todos estamos bajo su manto protector e influencia en alguna momento de nuestra vida.
Sé que con esto no he explicado prácticamente nada de él, pero todo se andará.

Cuenta la leyenda (una de ellas, poco conocida) que entre todos los dioses que en la Tierra moraban había uno sencillo, humilde, que rehúía las grandes demostraciones de poder y que se interesaba por los indefensos humanos más allá de lo que el resto de deidades hacía. Sus congéneres no veían con buenos ojos su forma de pensar y actuar para con aquellos seres débiles, desdichados y manipulables, así que decidieron clarificarle cuáles eran las verdaderas prioridades de un dios...

En una próxima ocasión os terminaré de contar lo que decía la leyenda, el origen de Hinchonen, pero espero que estas líneas os hayan servido de pequeña introducción para:
1) Tener claro que Hinchonen es un ser poderoso.
2) Saber que Hinchonen observa nuestros pasos.
3) Asumir que nos encontramos con él y su camino en muchas ocasiones, a veces a diario.

Sí, sé que seguís sin tenerlo del todo claro pero ¿no querréis meter todo el Roscón de Reyes en vuestra barriga de una sola sentada? (basicamente porque lo cagareis a las pocas horas y vereis los trozos de fruta caramelizada...con lo que os ha costado el dichoso Roscón!). Sirva esta metáfora para que vuestra impaciencia no sea rémora de la verdad que Hinchonen trae consigo (vamos, que esperéis al siguiente capítulo que seguramente esté mucho menos espeso y más conciso en lugar de juzgarme a la ligera como un "capullo" que "nos cuenta una chorrada").

Hasta pronto,
El Profeta Melyave