De Vuelta
Después de muchos meses (casi se pueden contar como años) estoy de vuelta para rendir pleitesía al todopoderoso Hinchonen. ¿Y por qué? os preguntareis. Yo también me lo pregunto. Sin lectores, sin público que me lea esto es una suerte de onanismo literario que ni siquiera me satisface plenamente, pero creo que es una tarea inacabada que debo retomar, igual sale algo interesante.
Decía el sabio que necesitamos testigos de nuestra vida, de las cosas que hacemos, porque sin ellos nuestra vida no tiene sentido. Reconocimiento profesional, social, personal, no son otra cosa que demostraciones de nuestra imperecedera necesidad de ser aceptados, aplaudidos, alabados... os simplemente no ignorados.
Reconozco que a veces me siento ignorado. En el mundo que hemos construido, casi todo va demasiado deprisa y corremos de un lado a otro intentando completar decenas de tareas distintas que en muchos casos nos autoimponemos. Somos ratones en una jaula de cristal a la que podemos asomarnos cuando paramos de correr y nos hacemos a un lado. No tenemos tiempo para casi nada y casi nadie que no seamos nosotros mismos.
En mi subnick he escrito durante un tiempo que estamos en la "Era de los Egoístas" y es fácilmente constatable. Probablemente el ser humano no esté preparado para la vida que la tecnología y los avances sociales nos traen, el cambio ha sido demasiado rápido. La adaptación es un hecho pero los desajustes son cada vez mayores, lo que incrementa el número de problemas de tipo social: sentimentales, de felicidad laboral, de interrelaciones personales...
Pero me estoy yendo por los cerros de Sierra Espuña y no es lo que pretendía. El blog está de vuelta y las enseñanzas del maestro de nuevo serán reveladas.
Que el Profeta os ilumine en el valle de las sombras.
Saludos
