Buscando a Hinchonen

Friday, February 04, 2005

Un Mundo Aparte

Hola de nuevo. Me ha costado volver pero al fin me he animado. Todo es cuestión de dejarse llevar por el microimpulso adecuado en el instante preciso...y te conectas para empezar a escribir.

En mi introducción al mundo de Hinchonen os conté algunas cosas sobre tan resaltable figura, su leyenda, el mito y su origen. Dejé a medio la narración de la leyenda que tal vez más exponga de su figura, de su esencia...
...los dioses no estaban de acuerdo con su forma de tratar a los débiles seres humanos así que decidieron emprender una charada entorno suyo para hacerle claudicar en sus posiciones y que entendiera lo patético de la existencia humana. En concilio, acordaron que Hinchonen sufriera todo tipo de desegracias (las que un dios podía sufrir) para que comprendiese que ser humano no guardaba gloria alguna, ni era digno de ser respetado, no al menos como este dios planteaba.

Toda una serie de desdichas le acontecieron: el amor que entregó honestamente a la diosa Atapanahua fue traicionado por ésta debido a la confabulación para lograrlo del resto de los dioses; antes de esto, uno de sus hijos murió en el útero materno sin razón alguna y para desconcierto del dios, que jamás había concebido posible que esto le ocurriera a un deidad como él.
Sus intentos, de buena Fe, para ayudar a los humanos eran alterados en las más mínimas notas para dar lugar a desastrosas consecuencias que le hicieron ser muy temido: tan lejos de lo que él pretendía. Se cuenta que construyó una enorme e insumergible pasarela para unir los dos extremos de un caudaloso delta y que una enorme ola engulló a los inocentes que por ella caminaban, contra toda lógica y ante la sorpresa de Hinchonen. Sus acciones eran sistemáticas saboteadas de un modo apenas perceptible, lo que conllevó al dios a creer que erraba en sus acciones y lo convirtió en un ser desdichado que vagaba por el mundo con pena, lamento y soledad.

Un buen día vagaba por un pedregoso camino con las manos tras la espalda y la frente baja cuando observó a lo lejos a un hombre que caminaba sonriente y se dirigía en su dirección al punto de cruzarse unos minutos después. Observando la expresión del dios, este hombre se detuvo y se interesó por aquel hombre tan silencioso y alicaido. Sorprendido porque no le temiera ni le reconociera en su figura humana, le agradeció su interés y parlamentaron horas y horas hasta que el lacerante sol fue solo una mancha naranja en el horizonte, y el calor dejó paso a la fresca cortina que acompaña a la luna. Áquel hombre explicó al dios sus desdichas sin perder la sonrisa y el buen humor, y fue la inesperada inspiración para retomar su objetivo que Hinchonen necesitaba. Áquel hombre se convirtió en su discípulo y desde entonces se le conoce como Inflesku.

Hinchonen y su cohorte de seguidores dedico su tiempo a aquellas personas que ante un evento desdichado, o muchos en ocasiones, pierden la esperanza en que el mañana puede ser mejor. En su recuerdo y mayor gloria, los que seguimos sus pasos aún sin encontrarle, cuando sufrimos los imponderbales del tiempo, de la vida, de nuestra relación con el prójimo decimos "Hinchonen está con nosotros".

El discípulo de Hinchonen busca "un mundo aparte" y se debate entre la nostalgia y la tristeza, por un lado, y la esperanza, del otro.

Una vez explicado el origen de Hinchonen, en posteriores escritos presentaré mis reflexiones en el arduo camino que buscarlo me ha hecho seguir.

Hasta la vista y que Hinchonen os acompañe

1 Comments:

At February 7, 2005 at 4:02 AM, Blogger Melyave said...

Estimado Hermano Sincly:
No sabes lo feliz que me hace recibir tu apoyo en estos momentos de revelación. Seguiremos en contacto.

Un abrazo

 

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